La ruta empezaba en Ripollet sobre la 8:50, con Jaime, Jordi y el que os escribe, Alberto. Todo estaba preparado para realizar una gran ruta y al final así ha sido, nos hemos dirigido a Collserola cruzando Cerdanyola y allí hemos empezado la ascensión por esos fantásticos parajes, llenos de bosques y caminos preciosos. Para mi ha sido algo difícil, ya que mis dos compañeros tiran de lo lindo, pero he intentado aguantar como he podido.
Antes de empezar a pensar en mi bestia negra, el matamachos, hacemos una parada para hacer unas fotos y así de paso recobrar un poco de aire para mis pulmones, algo que me viene muy bien antes de enfrentarme a él.
Como era de esperar, mis dos compañeros han subido el matamachos sin problemas, Jordi de una forma espectacular, para ser su primera vez, y yo, como es de costumbre, el último trozo acompañando a mi bici poco a poco. Tengo que decir que cada vez llego mas arriba y espero subirlo de un tirón no dentro de mucho, pero eso ya os lo contaré.
Una vez arriba ya sabíamos que quedaba lo mejor, bajar a todo trapo por caminos y trialeras increibles y una vez abajo llegada a Can Coll. Como lo prometido es deuda nos hemos parado a almorzar y tengo que decir que sienta de puta madre una paradita de estas, a algunos mas que a otros, juzgar vosotros mismos quien ha disfrutado mas.